Las lentes multifocales tienen varios beneficios: ofrecen distintos focos y una visión siempre nítida a cualquier distancia, además de corregir los problemas para ver de lejos, de intermedio y de cerca al mismo tiempo.

¿Cuándo conviene empezar a usarlos?

El primer par de lentes para presbicia debería ser un multifocal. Es importante que tengas en cuenta que la presbicia y la dependencia irán en aumento, además de que con el paso del tiempo se sumarán los problemas en la distancia intermedia. Los primeros multifocales, que tienen poca diferencia entre la visión de lejos y cerca, son muy suaves y la adaptación es bastante rápida.

Así que nuestra respuesta es: ¡lo antes posible!

¿Cómo es el proceso de adaptación?

Este tipo de lentes tolera muy poco margen de error y hay varios elementos importantes para garantizar una correcta adaptación. Si alguno de ellos falla, posiblemente te adaptes, pero no estés conforme o directamente no logres adaptarte.

Lograr una adaptación perfecta es un arte. Cuando todo está bien hecho, el porcentaje negativo es aproximadamente de 3% y en general responde a temas de personalidad u otras problemáticas. Para cubrir todas las necesidades contamos con la Garantía de Adaptación.

Entonces, ¿los multifocales son perfectos? ¿Sirven para todo?

No, no son perfectos y tampoco dejan de ser una prótesis como cualquier lente. Por mejor y más amplio que sea el multifocal, todos tienen la misma estructura básica.

Estas lentes están diseñadas para ver estando sentado o parado, dándole prioridad a la visión de lejos, luego a la de cerca y por último a la visión intermedia. Es decir que te va a permitir ver a todas las distancias, pero esto no quiere decir que te brinde el mejor confort, performance y comodidad en todas las situaciones. Son lentes que se complementan muy bien con otras correcciones visuales, pero es importante considerar el estilo de vida de cada uno.