Estás hace horas frente a la computadora, ya tenés los ojos cansados, dolor de cabeza, te duele la espalda y a la última hora del día no ves bien las letras. Si te pasa, seguramente necesitás lentes ocupacionales – también llamados de escritorio – que te generen confort en la lectura en distancias cercana e intermedia.

¿Por qué elegir lentes ocupacionales en vez de unos de lectura?

Porque en la oficina no solo enfocás una distancia, si no varias, como la computadora, que estará a unos 60-80 centímetros o el papel para hacer apuntes, que estará a unos 40 cm más o menos.

Los lentes de lectura solo te sirven para las distancias muy cortas, como para leer. Te ayudan a ver bien los textos y las imágenes, pero cuando prestás atención a la pantalla de la computadora, que está más lejos, te exige acercarte a un punto que perjudica la postura para de tu cuello y espalda.

¿Por qué elegir lentes ocupacionales en vez de multifocales para trabajar cómodo en el escritorio?

El multifocal clásico da prioridad a la visión de lejos y cerca, siendo la intermedia la más “sacrificada”.

Los lentes ocupacionales son un tipo especial de multifocales que no tienen la parte para ver de lejos. No te servirán para distinguir si el ómnibus que viene es el 103 o el 104, pero están optimizados para la visión de cerca e intermedia. Surgen para cubrir la necesidad de las personas que requieren la mayor performance en estas distancias. Ambas lentes se complementan muy bien: una para uso general, con una pequeña zona para una visión intermedia funcional y la otra específicamente para horas de lectura y computadora. Para nosotros, son el dúo perfecto.